¿Qué falló?
El suicidio en la comunidad LGBTIQ+ en Venezuela.
Tenía 12 años la primera vez que intenté quitarme la vida. La primera vez que decidí que el cansancio era más de lo que yo podía soportar, que las huellas dejadas en mí cuerpo por personas que probablemente ni me recuerden se volvieron demasiado para mi pequeño cuerpo.
Soñaba con héroes que me rescataran, con responsables de la justicia que me apoyaran o con una comunidad que me acompañara. Pero el ciclo sólo continuaba y con cada decepción mis huesos se sentían más pesados y mis gritos más ahogados.
Cuando hablan del suicidio siempre se preguntan por qué la gente se mata, ¿Por qué mejor no se preguntan por qué no querrían vivir?. Yo no quiero morir, no quiero matarme, pero vivir en este constante ciclo de dolor, injusticia e incertidumbre simplemente no es vivir y mi cuerpo se siente tan, tan cansado. Tan impotente y obstinado.
Despertar, trabajar, comer y dormir. Enjuagar y repetir. La monotonía de todo esto se siente casi como una burla de todo lo que he vivido. ¿Sobreviví solo para ser un engranaje reemplazable más? ¿Sin soluciones ni respuestas, solo cuentas por pagar y personas que evitar? ¿Esto es vivir?
No espero comprensión, y mucho menos generar lástima. Espero que se cuestionen y entiendan que hay más como yo, hay más que también necesitan respuestas y que necesitan pensar antes de abrir sus bocas y juzgar. No tienen derecho a opinar de mí, ni del que saltó, ni de la que se ahorcó. No nos conocen ni lo harán, pero conocen a quienes podrían intentarlo y lograrlo, sin saber si sus acciones podrían ser la última gota.
Tenía 12 años la primera vez que intenté quitarme la vida. Logré pasar los 20 para mi sorpresa. Pero mi cuerpo está cansado, y mi mente no me deja continuar. Las calles susurran mis dolores, y las entidades ignoran mis súplicas.
No quiero morir, sólo quiero descansar.
Finalmente no habrá más intentos.
Carta de una persona transmasculina sobreviviente del suicidio.
El suicidio en Venezuela es, como en todas partes, un acto desesperado, catalogado banalmente por algunos como una decisión que no es de valientes, tal como lo dice asombrosamente el director de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Lic. Danny Socorro. El suicidio continúa como una realidad muy silenciada en Venezuela, por los prejuicios y el estigma que la envuelven y que paradojicamente son parte de sus impulsores.
Diversos estudios señalan que los problemas de salud mental y un ambiente hostil, aíslan a las personas e inducen al suicidio como supuesta solución. El suicidio en Venezuela es un tabú que afecta a la víctima, hasta después de su muerte o sobrevivencia, así como a su entorno familiar y comunitario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo cataloga como una prioridad de salud pública grave. Reconociendo que es prevenible mediante intervenciones pertinentes, basadas en evidencias y que no representan un alto costo para la salud pública.
Según el Observatorio Venezolano de Violencia, citado por El Estímulo, en 2023 la tasa de suicidios en Venezuela ascendió a 8,2 por cada 100 mil habitantes, lo que representa un aumento del 6,5% respecto al año anterior. Los hombres protagonizan más del 80% de los casos, siendo la depresión el principal detonante: está presente en el 86,1% de los sucesos reportados. Mientras que el informe Psicodata 2024, elaborado por la Escuela de Psicología de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), concluye que 9 de cada 10 venezolanos presentan algún grado de vulnerabilidad ante el suicidio. Entre los síntomas más reportados figuran la ansiedad y la depresión, afectando con mayor frecuencia a las mujeres (23%) en comparación con los hombres (16%).
Aunado a estos graves factores de riesgo, Páez y Trejo (2024) realizaron un estudio que abarcó el período comprendido entre 1996 y 2018, en el que evidencian la profunda dificultad para obtener estadísticas precisas sobre el suicidio en Venezuela, debido a la inoperatividad de las fuentes oficiales. Estos autores señalan que las fuentes estadísticas presentan un retraso crónico: los datos revisados estaban desactualizados entre cinco y diecinueve años. Además, muchas de estas fuentes han sido descontinuadas. Por ejemplo, el Anuario Estadístico de Venezuela (INE) dejó de publicarse en formato impreso en 2005, incluyendo solo registros hasta 2003. Por su parte, el Anuario de Mortalidad del Ministerio del Poder Popular para la Salud —considerado la fuente más completa— solo contenía registros públicos divulgados hasta 2016, los cuales fueron publicados en 2021, generando un desfase de al menos cinco años (hasta 2024).
En resumen, el estudio advierte que las cifras oficiales sobre el suicidio en Venezuela son significativamente más bajas que la realidad. Esto se debe a la falta de actualización de los registros y al creciente subregistro de casos, especialmente aquellos clasificados como “Muertes de Intención No Determinada”, categoría que oculta muchas muertes por suicidio.
Dentro de esta problemática, la comunidad LGBTIQA+ podría representar uno de los subregistros más elevados. Aunque no escapa a la crisis de salud mental que atraviesa el país, las personas de nuestra comunidad enfrentan un alto grado de acoso, abuso, aislamiento, represión, miedo y violencia debido a su orientación sexual, identidad o expresión de género, lo que agrava su vulnerabilidad y silencia muchas de sus muertes violentas.
En los países de altos ingresos económicos, el suicidio se ha relacionado con trastornos mentales, especialmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol. Sin embargo, muchos casos son impulsivos y ocurren en situaciones de crisis. Especialmente, las tasas son más altas en aquellas poblaciones consideradas más vulnerables y en riesgo, como la comunidad LGBTIQA+.
El estudio sobre intentos de suicidio y suicidio en grupos minoritarios (LGBTIQA+), coordinado por Xavier Wang y colaboradores (2023), realizó una revisión sistemática de la literatura sobre el suicidio y el estrés en grupos minoritarios; entre sus hallazgos tiene que a nivel global, los jóvenes de minorías sexuales (LGBTIQA+) enfrentan una amenaza desproporcionadamente mayor de intentos de suicidio en comparación con sus pares heterosexuales:
- Los jóvenes de minorías sexuales (LGBTIQA+) siguen teniendo entre 2 y 8 veces más probabilidades de intentos de suicidio que sus pares heterosexuales.
- Un estudio en Islandia reportó que el riesgo de intento de suicidio entre adolescentes de minorías sexuales de 15 y 16 años era de 4 a 6 veces mayor que en los heterosexuales.
- Los jóvenes de minorías sexuales (nacidos entre 1990 y 1997) mostraron una mayor incidencia de angustia psicológica y comportamiento suicida que los grupos de edad media y avanzada.
- Se encontró que el riesgo de intento de suicidio en jóvenes era del 30%, una cifra superior incluso al riesgo de por vida en grupos de edad avanzada.
- Los intentos de suicidio mostraron dos picos claros en las minorías sexuales:
- Juventud: Entre los 18 y 20 años (tanto para hombres como para mujeres).
- Mediana Edad: Entre los 30 y 35 años (solo para hombres).
En el caso de las personas transgénero, un metaanálisis realizado en 2017 por Adams, Hitomi y Moody combinó los resultados de 42 estudios publicados entre 1997 y febrero de 2016 que cumplían con criterios de inclusión. El objetivo fue calcular las tasas promedio de suicidio a lo largo de la vida y en el último año. Entre los hallazgos más relevantes en adultos transgénero se reportó una tasa de ideación suicida —es decir, pensamientos de hacerse daño— del 55%, y una tasa de intentos de suicidio —acciones concretas realizadas— del 29%.
En Venezuela, el Diagnóstico Rápido Participativo realizado en diciembre de 2024, titulado Terapias de conversión = Tortura, identificó la ideación suicida como una de las secuelas más prevalentes entre jóvenes LGBTI acosados por los llamados esfuerzos para corregir la orientación sexual e identidad de género (ECOSIG). Esta conclusión se fundamenta en testimonios directos y entrevistas con especialistas.
En el mismo documento, la Federación de Psicólogos de Venezuela (FVP), al pronunciarse sobre las prácticas ECOSIG, advirtió que estas generan efectos comprobadamente nocivos en las personas LGBTI, “entre los que destacan el aumento de trastornos depresivos, de ansiedad y suicidio” (https://www.swissinfo.ch/spa/).
La organización Centros Comunitarios de Aprendizaje (CECODAP), en el documento Informe Somos Noticia Salud Mental 2023 y 1er semestre del 2024, sustenta que “La salud mental ha cobrado cada vez más relevancia en el mundo y en particular en nuestro país. CECODAP funda en el año 2017 el Servicio de Atención Psicológica Crecer Sin Violencia (SAP-Cecodap) para comprender de qué forma las distintas problemáticas del país afectan el derecho a la salud mental de los niños, niñas y adolescentes (NNA)”.
En relación con la presencia de ideación suicida en la comunidad LGBTIQ+, el SAP-CECODAP reportó que durante el año 2023 se atendieron 72 casos. De estos, la mayoría correspondió a adolescentes, con 60 registros que representan el 83,33% del total. Les siguieron las personas adultas con 7 casos (9,72%) y, en tercer lugar, niños y niñas con 5 casos (6,94%).
El diagnóstico de alteración del estado de ánimo (AEA) fue el más prevalente entre adolescentes de 12 a 17 años. En cuanto a los 35 casos conocidos de ideación suicida, esta franja etaria concentró el 85,7% de los registros. Destacable es que dentro de la población de niños, niñas y adolescentes (NNA) LGBTQ+, el 91,43% presentó ideación suicida. Si se toma como referencia el total de 72 casos LGBTQ+ atendidos, el 44% corresponde a NNA con ideación suicida. Y al comparar la proporción de adolescentes de 12 a 17 años con ideación suicida que acuden al SAP-CECODAP (62,42%) con la de la comunidad LGBTIQ+, se observa que esta última presenta una prevalencia aún mayor: 85,71%.
Entonces ¿qué falló para que un adolescente o una persona joven de la comunidad LGBTIQA+ recurra al suicidio?. Podriamos decir que todo, dada la cruel realidad de exclusión, la violencia, el estigma y no reconocimiento de la dignidad y los derechos humanos de todos, todas y todes sin distingos, especialmente por lo que se refiere a la orientación sexual diversa del ser, la identidad de género y la expresión de género no binaria.
Falló el Estado, el Poder Público, la salud pública, la sociedad, la educación, la familia, la comunidad, la Iglesia, todas instituciones anquilosadas en su rigidez heteropatriarcal y sexista que se resisten a la transformación y el cambio social que tienen como estandarte la dignidad de las personas (Ver Documentos de este blog).
Fallas que en lo concreto se traducen en una epidemiología deficiente, una salud pública indiferente, precariedad laboral y económica, una educación excluyente y tolerante al acoso, abuso y violencia sexual, los limitados servicios de salud mental y apoyo que no llegan a los jóvenes y adolescentes afectados de la comunidad LGBTIQA+, sus familiares y sus comunidades (Ver Galería de este blog).
El panorama se presenta como un desafío más, a nuestra comunidad. Estamos construyendo intervenciones y respuestas, solidarias, más organizadas y coordinadas entre diversos entes públicos y privados para abordar la problemática de una manera mas humanizada, sin prejuicios, estigmas, culpas, revictimización y sin banalización (Ver Home - Principal de este blog).
Créditos:
Equipo investigador: Yanne Escobar, Jonah Sira, Edgar Carrasco y Kallum Orlotegui.
Colaboradora: Belkis Lugo.
Fotografía y puesta en escena: Franklin García (Entendido 2.0).
Modelo: Andrea Carvajal (Chichi).
(Ver Contribuciones - Aportes de este blog).
Iniciativas aliadas: TransAfab Venezuela, Entendido 2.0 y Memoria Histórica LGBTIQA+ VIH.
Referencias:
ACCSI Diagnóstico Terapias de Conversión = Tortura. https://www.icloud.com/iclouddrive/00fUR5JHFfJAz-VEs-7MQZaog#DRP_Terapias-de-conversion-Tortura-2024
Adams, N., Hitomi, M. y Moody, C. (2017). Varied reports of adult transgender suicidality: Synthesizing and describing the peer-reviewed and gray literature. Transgender Health, 2(1), 60–75. https://doi.org/10.1089/trgh.2016.0036
American Sexual Health Association (ASHA). (s. f.). Four-Decade Study in Denmark Shows Higher Suicide Rates Among Transgender People. [Artículo de divulgación]. Recuperado de https://www.ashasexualhealth.org/four-decade-study-in-denmark-shows-higher-suicide-rates-among-transgender-people/
Baams, L., Grossman, A. H. y Russell, S. T. (2015). Minority stress and mechanisms of risk for depression and suicidal ideation among lesbian, gay, and bisexual youth. Developmental Psychology, 51(5), 688–696. https://doi.org/10.1037/a0038994
CECOPAD Índice informe Somos Noticia Salud Mental 2023 y 1er semestre del 2024.
El Estímulo @elestimulo 6 de mayo de 2024. Danny Socorro: La depresión no se cura con buena actitud y el suicidio no es de valientes Instagram https://www.instagram.com/p/C6o27mbuaxV/
Escuela de Psicología, Universidad Católica Andrés Bello. (2024). PsicoData 2024: Situación psicosocial del venezolano. [Informe de investigación]. Recuperado de https://psicologia.ucab.edu.ve/psicodata-2/
Observatorio Andaluz contra la Homofobia, Bifobia y Transfobia. (2022, 10 de febrero). Tasas de suicidio de las personas trans. [Artículo de blog]. https://observatorioandaluzlgbt.org/tasas-de-suicidio-de-las-personas-trans/
Organización Mundial de la Salud. Suicidio. [Ficha informativa]. Recuperado el 8 de octubre de 2025 de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/suicide
Páez S., G. A. y Trejo U., Y. J. (2024). Muertes por lesiones autoinfligidas en Venezuela: entre la desactualización y el subregistro de cifras. Cuadernos de Geografía: Revista Colombiana de Geografía, 34(2). https://doi.org/10.15446/rcdg.v34n2.113853
The Trevor Project. (2024, enero). Facts About Suicide Among LGBTQ+ Young People. [Informe]. https://www.thetrevorproject.org/resources/article/facts-about-lgbtq-youth-suicide/
Wang, X., Gan, Q., Zhou, J., Cosquer, M., Falissard, B., Corruble, E., Jousselme, C. y Gressier, F. (2023). Suicide Attempts and Suicide in Sexual Minority Groups: A Review of the Literature. American Journal of Community Psychology, 71(1-2), 170–192. https://doi.org/10.1002/ajcp.12553
Una aproximación al estudio del suicidio en Venezuela https://revistas.flacsoandes.edu.ec/urvio/article/download/4649/3878









Que importante y que valioso artículo. 😥😭
ResponderEliminarSe siente tan vivido. Muchos de los que hemos pasado por eso lo conocemos y lo entendemos muy bien
Excelente investigación muy completa y bien documentada.Jose Ayla
ResponderEliminarTus fotos también me gustaron mucho. Jose Ayala
ResponderEliminarBuen trabajo invetigativo por parte de ustedes, ojalá este artículo llegara a mucha gente de la comunidad sobretodo la transgenero ya que se deja plasmado entre líneas que para dar un paso hay que estar bien seguros de la identidad porque lo demás es cuestión de aceptación.
ResponderEliminarBuen trabajo!
Muy conmovedor este testimonio. A. Sanchez
ResponderEliminarQue maravilla de trabajo hacen, los felicito . IA
ResponderEliminarEl artículo es brutal. Muy interesante y alarmante que trae a la luz el difícil camino de espinas que le toca vivir algunas personas y no pueden contar con las herramientas o el dolor y la tristeza se hacen tan intensos que deciden tomar una solución inmediata. No sé si en Venezuela habrá un teléfono de ayuda donde se pueda llamar en momentos de tristeza y desesperación aguda para tener ayuda, apoyo y orientación en un momento tan oscuro y triste. Gigi Sevilla.
ResponderEliminarEn la página Home Principal de este blog hemos publicado directorios de servicios y profesionales de apoyo emocional.
EliminarYa leí el artículo, me conmovió muchísimo y se me hizo muy cercano porque el suicidio es un tema que me ha tocado de cerca, también soy sobreviviente de suicidio y de verdad me pareció un artículo precioso. Muchas gracias por compartirmelo y también por hacerlo, es sumamente necesario. Como otro dato te digo que me alegró que usaran las cifras registradas en CECODAP, soy voluntaria allí desde hace varios años y me emociona ver que los reportes que hacermos sean de utilidad. AF.
ResponderEliminarHolaaaa. Exclente ambos productos. Bonita página.
ResponderEliminarUn verdadero problema de salud mental, cultural, econòmico y uno de los mayores tabues, digno de tratar en nuestras reuniones.🫶 Elizabeth Buendía.
ResponderEliminarMe gustó todo el contenido. Pedro Rondon
ResponderEliminarMuy bueno el aporte, con datos interesantes a pesar de las dificultades para esto
ResponderEliminarLa carta inicial es hermosísima un tratado de filosofía, para leerla con frecuencia, invita a una reflexión auténtica y profunda
Además muy bien escrito, es una investigación extensa con un lenguaje sencillo y accesible, que provoca leer hasta el final. Claudia Rodríguez.
Desgraciadamente muchos se suicidan
ResponderEliminarSobre todo adolescentes gay
Por la puta sociedad conservadora que los estigmatiza Ismael desde 🇪🇸 Malaga
Una historia que se puede haber repetido en muchos países del mundo, unos más y otros menos pero siempre se ha pasado por esto en mayor o menor grado y nunca lograste ser tu mismo, hoy día es más abierto ese tema en muchos países pero siguen muchos sobretodo los musulmanes que está prohibido Fernando Michelena 🇪🇸
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