Orgullo Pride, con Orgullo

Orgullo Caracas 2022

    El Orgullo —marcha, desfile o caminata— representa uno de los eventos de mayor visibilidad de la comunidad LGBTIQ+. Podemos catalogar este despliegue como el sumum de la salida del clóset. En el hartazgo de vivir en la clandestinidad, la opresión y la vergüenza, ocurrió este destape colectivo para decirle a la sociedad: "Estamos aquí y somos tan humanos como tú". Todavía recuerdo aquella mañana en la 5.ª. Avenida de Manhattan, colmada de gente orgullosa que gritaba a los cuatro vientos: "Queremos libertad y derechos". Apabullado por tanta alegría y desenfado, pensé que nunca vería esto en Caracas; corría el año 1978.

Orgullo Caracas 2025

    Según lo revisado en línea, el desfile del Orgullo (Pride) comenzó en Nueva York y otras ciudades de EE. UU. después de la famosa revuelta de Stonewall contra la violencia policial. Visto así, se presenta como una actividad de mucha raigambre comunitaria, que requiere un nivel importante de participación y organización de la sociedad civil para llevar a cabo este evento masivo y público de grandes dimensiones. Ya con más de 60 años en la escena de los derechos de la comunidad, hoy se organiza en muchas ciudades del mundo: São Paulo, Sidney, Berlín, Madrid, Buenos Aires, Ciudad de México, incluida la impensable Caracas y otras ciudades de Venezuela. De ordinario se realiza el 28 de junio, con sus variantes locales. 

Visibilidad a la caraqueña

Orgullo Caracas 2025

    Nuestro año inicial en Venezuela fue el 2001, reseñado por la prensa sin tono amarillista; y no quedó la menor duda de que seguiría para quedarse. Ya son 25 años de orgullo LGBTIQA+.  Organizado inicialmente por la red LGBTIQ+ local, y   esa primera vez Últimas Noticias reseñó: “Miles de homosexuales marcharon en Caracas”. Se destacó que el evento era por la dignidad de la gente y para salir del clóset. Agregaba que la histórica marcha de hombres y mujeres bisexuales y transgénicos (sic) ocurrió custodiada por la Policía Metropolitana, sin agresiones, ni burlas ante los perplejos transeúntes. Se estimó que unas 5 mil personas caminaron desde Chacaito hasta la Plaza de los Museos, centro neurálgico de la cultura caraqueña. Los organizadores repudiaron las declaraciones de Óscar Yáñez, conocido comunicador de la época, quien se refirió a la comunidad LGBTIQ+ como patos. “Somos gente, no somos patos”, reclamaron.

Orgullo Caracas 2022

    Debido al progresivo reconocimiento de los derechos humanos de la comunidad LGBTIQA+, en parte producto de la incidencia del Orgullo, poco a poco los gobiernos centrales y locales (municipios) se han ido sumando al apoyo “político” y con recursos, que, hay que reconocer, ha producido cambios importantes en cuanto a visibilidad y activismo. Sin embargo, cuando el desfile comienza a traspasar los límites de la organización puramente comunitaria se tienen otros propósitos y matices, que incluyen lo partidista o lo comercial

Auspicio vs. Autonomía

Orgullo Caracas 2022

    En Venezuela, el apoyo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y gobiernos locales (municipalidades) hoy ha vinculado la organización del evento a un partido de gobierno, que podría usar el evento para sus propios fines. El debate sobre la participación de partidos políticos en las marchas del Orgullo (Pride) gira en torno a la instrumentalización política y el contraste entre el activismo de base y la postura oficialista de un partido que solo persigue votos. En Venezuela, mientras agrupaciones afines al gobierno de turno participan a través de frentes como la comisión de sexodiversidad de la juventud del partido, sectores independientes denuncian un uso proselitista sin que esto se traduzca en avances legales sustanciales en la Asamblea Nacional, como el matrimonio igualitario e identidad de género.

    El 3 de julio de 2022, el portal Alba Ciudad, del Ministerio del PP para la Cultura, publicó una nota de prensa titulada “ Movimiento LGBTIQ+ marcharon en Caracas para celebrar el mes del orgullo sexodiverso”.  En texto atribuido a la Agencia Venezolana de Noticias –AVN- se lee: “La comisionada Nacional de la Sexodiversidad de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y una de las organizadoras de esta actividad, Isamari Matute, destacó que con esta marcha se reivindican las luchas de la comunidad, “luchas invisibilizadas por el capitalismo”, indicó. Asimismo, señaló que en Venezuela están garantizadas la inclusión plena “y la libertad para levantar las banderas y exigir al Estado los derechos que permitan la plena participación” de esta comunidad.”

    Asimismo, la ciudadana Isaura Guzmán, directora de la Oficina para la Atención de la Diversidad Sexual de la Alcaldía de Caracas, indicó que uno de los propósitos del desfile de 2022 era entregar al Consejo Nacional Electoral (CNE) “…las propuestas para el reconocimiento del cambio de nombre”. Propuestas basadas, según declaró la funcionaria, en el artículo 146 de la Ley Orgánica de Registro, sobre el cambio de nombre de las personas transexuales e intersexuales. Hoy, en agosto de 2026, se desconocen cuáles han sido las resultas de esas propuestas. 

Capitalismo rosa

Orgullo Caracas 2025

    Allende las fronteras de Venezuela, el debate también se centra en el apoyo comercial de bares y discotecas, el llamado “capitalismo rosa”. Específicamente en la Ciudad de México, hay debate sobre el creciente apoyo comercial, que devino en un asunto que afectó los propósitos del Pride. El debate sobre la comercialización y la mercantilización del Pride gira en torno al choque entre la protesta social histórica y el "capitalismo rosa". Diversos colectivos critican el lucro de empresas y comités con la venta de espacios publicitarios, carros alegóricos corporativos y escenarios institucionales, mientras que sectores económicos defienden su gran impacto turístico. Esa impronta comercial, según las críticas, ha dejado de lado lo reivindicativo del evento, convirtiéndolo en su totalidad en una suerte de carnaval o desfile fiestero. Por ejemplo, aquí en Caracas, en el Orgullo 2025, el conocido bar La Fragata, desfiló con una carroza enorme auspiciada por vodka Smirnoff, que, según informaron organizadores del Pride a Entendido 2.0, no se trataba de una iniciativa surgida del seno de la organización del Pride en Caracas. 

Justo balance

Orgullo Caracas 2025

   Así las cosas, surge la cuestión de lograr un balance en la organización de un evento como el Pride de rainganbre comunitaria, que idealmente debería tener como eje central un contenido reivindicativo de los derechos humanos de una comunidad LGBTIQA+, que clama desde siempre por una vida digna, libre de discriminación y violencia. Balance que debe darse con los auspicios estratégicos y los apoyos gubernamentales, partidistas, comerciales, siempre tomando en cuenta que no se desvirtúe el propósito de un evento que no puede quedar reducido a lo comercial, a un carnaval o a la moralina de un sector del activismo o de un partido político.

Orgullo Caracas 2022

    Esta reflexión no es menor. En nuestro medio caraqueño, activistas han expresado estas cuestiones con la firme idea de preservar el futuro del “Orgullo” como evento de visibilidad de la comunidad LGBTIQA+, que podría provocar controversias entre activistas. Por eso consideramos positivo conversar sobre estos asuntos para fortalecer el Pride como evento emblemático de nuestra comunidad en el marco de los derechos humanos, que son de todos, todas y todes.  

Amsterdam, Barcelona, Bogotá y Florianópolis, visiones del Orgullo

Países Bajos, sigue siendo relevante la protesta y la celebración

Desfile de Barcos. World Pride Amsterdam 2026 

Es muy importante la visibilidad que estos eventos dan a la población LGBTI+.  Aunque se crea que Países Bajos tiene estos problemas “resueltos”, no es así.  La discriminación social sigue existiendo; la ignorancia de gran parte de la población sobre lo que significa ser LGBTI+ y vivir como LGBTI+ no es baja, y en estos tiempos se está viviendo un repunte de tendencias de derecha radical que van de frente contra nosotros.  Por eso siguen siendo relevantes la protesta y la celebración.

El dilema que se plantea sobre cómo la celebración inevitablemente se va convirtiendo en una amalgama entre activismo comunitario, propaganda comercial y partidismo político, también se da por estos lados.  Una cosa sí es cierta: sin el apoyo comercial, las celebraciones no serían tan grandes y majestuosas como son.  La verdad es que no lo vemos como mayor problema, siempre y cuando las organizaciones de activismo sepan imponer que ellas son quienes deciden los lineamientos base de la celebración.  Los partidos políticos tampoco representan problema.  Muchos de ellos se unen a la celebración (porque les interesan votos), pero nunca he visto que terminen imponiendo sus directrices.  También es cierto que acá no hay partidos mayoritarios, pues rara vez pasan de 25% en votaciones y por eso siempre tienen que formar coalición para gobernar.  De allí que sea muy difícil que un partido particular se imponga en este tipo de cosas (o en otras).  Sí hay que señalar que los partidos políticos que se unen a la celebración son de centro-izquierda y de centro-derecha (¡incluido el principal partido cristiano-demócrata similar al de Angela Merkel en Alemania!), pues los más extremos se mantienen al margen. 

Al final, como mencionábamos antes, el apoyo comercial ayuda a que los eventos sean grandiosos y atractivos (el evento de Ámsterdam atrae muchísimo turismo, no solo LGBTI+, sino también hetero).  Los grupos de activismo, sin embargo, deben luchar por no perder el control.  En años recientes, hubo riña entre organizaciones activistas de Ámsterdam, pues unas querían menos presencia comercial y otras estaban cómodas con el comercio (acusaciones de “vendidxs” y “puristas” de un lado y del otro no se hicieron esperar).  Creo que un par de años después ya tienen esos impasses superados, o al menos bajo control, y logran convivir (cosa que acá se les da muy bien: convivir con diversidad de opiniones).

Una de las características de las celebraciones locales en diversas partes del país es que cada ciudad grande tiene su propia celebración del Orgullo en distintas fechas del año.  Pero, además, y es el detalle que queremos resaltar, en el aniversario de Stonewall a finales de junio se celebra el “Roze Zaterdag”, el “Sábado Rosa”, que se considera nacional y se rota anualmente.  Así como las olimpíadas y los grandes campeonatos rotan de país en país, el “Roze Zaterdag” rota entre ciudades grandes y pequeñas del país.  Esto lleva la visibilidad y la celebración a todos los rincones, y esto nos parece una iniciativa buenísima.  Si se pudiese implementar esto en Venezuela, tendríamos la fiesta, la marcha y el activismo en Maracay en 2027, en Barquisimeto en 2028, en Ciudad Bolívar en 2029, en San Cristóbal en 2030, etcétera, etcétera.  Acá las ciudades, a través de sus concejos municipales, se pelean por ser los próximos anfitriones del “Roze Zaterdag” (pues entra dinero a la ciudad gracias a la gran fiesta). 

¡Que siga la celebración, siempre con el objetivo de luchar por los derechos por delante, pero con todos los apoyos que hagan falta, siempre que sumen y no resten!

Oliver Schneider y Jesús Ravelo

Nimega, Países Bajos, 2026.

Orgullo en Barcelona
Orígenes y lucha histórica

Foto de Isabel Steva Hernández ‘Colita’ del Orgullo de 1977 expuesta en el Museo Reina Sofía. Tomada de El Salto

    El 28 de junio de 1969, lesbianas, gais, bisexuales y transexuales se enfrentaron al acoso de la policía en unos disturbios que tardaron cuatro días en controlarse y sofocarse del todo. Mientras, España vivía los últimos años de la dictadura franquista, que terminaría con la muerte del caudillo en 1975. Habría que esperar unos años más, hasta 1977, para que la resistencia LGTBI saliera a las calles en una primera marcha por sus derechos en Barcelona. 

    El 26 de junio de 1977, casi 5.000 personas marcharon por las Ramblas de Barcelona convocadas por el recién creado Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC). Aquella primera marcha reclamaba la derogación de la Ley de Peligrosidad Social y terminó con cargas policiales, pero dejó el lema icónico: “Nosaltres no tenim por, nosaltres som”.  Fue la semilla de la visibilidad y el activismo queer en España: la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) convocó una manifestación en Las Ramblas el 27 de junio de 1977. Acudieron a su llamada unas 4.000 personas, según recogió entonces la Agencia EFE, para pedir la abolición de la Ley de Peligrosidad Social y la amnistía de los presos por homosexualidad, que habían quedado fuera del resto de indultos.

Anuncio en el metro de Barcelona

   Me parece clave subrayar lo que ha explicado Miquel Missé sobre “la celebración de este año que nos pilla francamente mal. Últimamente han ido en aumento las pintadas, los ataques a espacios LGTBI y las agresiones verbales y físicas en nuestras calles.

    En Barcelona, el caso más simbólico fue el ataque al recién inaugurado Centro Municipal LGTBI el pasado mes de febrero 2026. La extrema derecha ha sacado del armario su LGTBfobia y eso ha empoderado a algunas personas a expresar su odio sin complejos. 48 horas después del ataque al Centro Municipal LGTBI de Barcelona, vecin*s y comerciantes del barrio se autoorganizaron para crear una campaña con la que expresar desde su rechazo. 

    Nuestr*s vecin*s heteros, construyeron un gesto simbólico pero profundo para expresar que la diversidad sexual y de género es un patrimonio colectivo que debemos defender entre tod*s. 

    La lucha contra la LGTBfobia ya no es algo con lo que tengamos que cargar las personas LGTB. Mucha gente hetero la siento propia. No lo hace por nosotr*s sino con nosotr*s, rompiendo la frontera del ell*s y nosotr*s.  ¿Son esa gente hetero parte del futuro de la lucha LGTB?”  El futuro inquieta. Y El Orgullo, nuestra herramienta política más influyente, ha ido tomando derivas muy cuestionadas por una parte del activismo LGTBI. Defiende su despolitización porque dicen que la radicalidad pone en riesgo la hegemonía de la movilización. Discrepo. La potencia de Stonewall fue justamente aunar fiesta y protesta en una movilización, radical en su propuesta política y en su forma festiva de celebrar la vida.

    Ahora falta que nos atrevamos a disputar el modelo del Orgullo con inteligencia, sin contraponer fiesta y protesta. Y a pesar de que celebro que algunas ciudades españolas hayan reaccionado vetando a ciudadanos de sus desfiles si pacta con la extrema derecha, falta ir mucho más a la raíz. ¿Pueden los Orgullos ser más políticos y menos comerciales sin dejar de ser fiestas políticas que interpelen a mucha gente?” Miquel Missé, entrevista en el Periódico junio 2026

Miquel Missé es un sociólogo y activista trans que está  analizando el aumento actual de agresiones LGTBfóbicas y defiende la necesidad de politizar el Orgullo, uniendo fiesta y protesta frente a su comercialización. 

La visibilidad de la diversidad para vender. Por Andrea Guerrero, doctora en lingüística.

Orgullo Florianópolis, Brasil 2026. Fotografía de Notstr8ight/ 
Pride Calendar

    La multitudinaria marcha de la capital colombiana, Bogotá, no queda fuera de estas discusiones. Encarna la contradicción entre el despliegue institucional y el patrocinio corporativo masivo, por lo que movimientos sociales de base denuncian un “lavado de imagen” (pinkwashing). Más allá de la reivindicación de luchas históricas y derechos, la jornada se perfila más como un espectáculo festivo promovido por el Estado y las carrozas comerciales, lo que termina invisibilizando violencias constantes hacia las diversidades sexuales en un país donde se siguen registrando altas cifras de violencia contra personas trans.

    Ahora bien, ese impulso comercial o de patrocinio a la celebración del “Orgullo” puede presentar otras dinámicas, como en Florianópolis, capital del Estado de Santa Catarina, al sur de Brasil. Aquí la fecha de la marcha responde a factores climáticos y turísticos, no se realiza en el tradicional mes de junio (invierno austral), sino hacia finales de año (septiembre-noviembre). Esta decisión tiene un matiz estratégico para que la comunidad local y las organizaciones puedan sumarse a la masiva marcha de São Paulo, además de aprovechar el clima favorable para articular el evento con el turismo de primavera, reforzando el “orgullo” como una vitrina de “capital friendly”. 

    En este sentido, llama la atención la instrumentalización de la visibilidad de la diversidad para vender la imagen de una isla inclusiva y generar ingresos turísticos en uno de los estados más conservadores de Brasil. De nuevo, emerge el debate entre la resistencia genuina de los movimientos diversosexuales y un producto de consumo de temporada, tolerado solo en la medida en que resulte rentable. 

De los ceros falsos a treinta y una marchas: genealogía del movimiento marica en Bogotá
Por Manuel Antonio Velandia Mora PhD.

Orgullo Bogotá 2023. Fotografia El País

    Los orígenes del movimiento marica colombiano no provienen exclusivamente de Stonewall. Entre sus referentes estuvieron “Mayo del 68” en París, la movilización homosexual española —cuya primera manifestación tuvo lugar en Barcelona el 26 de junio de 1977— y las discusiones difundidas por la revista El Viejo Topo.

    En Bogotá, el 9 de abril de 1977, por iniciativa de Manuel Antonio Velandia Mora, nació el GELG, Grupo de Encuentro por la Liberación de los Güeis, primera organización de este movimiento en Colombia; partiendo de la propuesta realizada por León Zuleta sobre un movimiento homosexual colombiano en enero de 1977 del que afirmaba tenía 10 mil miembros; sin embargo, todos los ceros de la cifra eran falsos.

    Posteriormente, desde Ventana Gay, Velandia y Guillermo Cortés participaron en las acciones orientadas a la despenalización de la homosexualidad. El nuevo Código Penal fue expedido mediante el Decreto 100 del 23 de enero de 1980, publicado el 20 de febrero y vigente desde el 23 de enero de 1981.

    Este proceso ocurrió durante el Estatuto de Seguridad del gobierno de Julio César Turbay Ayala, establecido mediante el Decreto 1923 de 1978. Su contexto represivo convertía la organización homosexual en un ejercicio profundamente transgresor.

  Derogado el Estatuto en 1982, Ventana Gay convocó la primera marcha del Orgullo Homosexual de Bogotá, realizada el 28 de junio de 1983. Participaron 29 hombres, tres lesbianas y una mujer trans. Ese mismo día, Velandia realizó la primera conferencia sobre sida en América Latina. La segunda marcha solo llegaría trece años después, el 30 de junio de 1996. En 2026, el 28 de junio, se realizó la Marcha número XXXI en Bogotá.

Fuentes

https://albaciudad.org/2022/07/movimientos-lgbtiq-marcharon-en-caracas-para-celebrar-el-mes-del-orgullo-sexodiverso/

https://en-wikipedia-org.translate.goog/wiki/LGBTQ_rights_in_Venezuela?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge

https://www.google.com/search?q=informaciones+sobre+el+debate+sobre+la+participaci%C3%B3n+de+bares+y+discotecas+en+el+pride+de+la+ciudad+de+m%C3%A9xico&oq=&gs_lcrp=EgZjaHJvbWUqDAgAECMYJxjqAhiMBDIMCAAQIxgnGOoCGIwEMgwIARAjGCcY6gIYjAQyDAgCECMYJxjqAhiMBDIMCAMQIxgnGOoCGIwEMgwIBBAjGCcY6gIYjAQyDAgFECMYJxjqAhiMBDIGCAYQRRhA0gELMTEyMTM5OGowajmoAgawAgHxBVrOG_PuQLWJ&sourceid=chrome&source=chrome.ob&ie=UTF-8

Créditos

Coordinación: Franklin García y Edgar Carrasco.
Texto: Edgar Carrasco.
Edición y corrección de texto: Belkis Lugo.
Video y fotografía: Franklin García.
Edición de video: Edgar Carrasco y Franklin García.
Preparación de encuesta: Alberto Nieves y Edgar Carrasco.

Agradecimientos a: Nora Muntañola (Barcelona), Jesús Ravelo Y Oliver Schnedier (Nimega, Países Bajos), Andrea Guerrero (Florianópolis) y Manuel A. Velandia (Bogotá). Gabriel Silva (Orgullo GLBT Venezuela). A todas las personas que apoyaron en la difusión y participación en el llenado de la encuesta sobre el Orgullo. 






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